Juan Carlos dice:
ya vas a ver
Juan Carlos dice:
los demócratas son peores que los republicanos
Juan Carlos dice:
clinton era el copado que tocaba el saxo, se hacía tirar la goma, y arrasó los balcanes
Roberto dice:
y "los hippies peores que los nazis"
Juan Carlos dice:
obvio
Roberto dice:
iconoclasta
Juan Carlos dice:
afirmo ambas
hay que desconfiar, loco
Roberto dice:
tiene sangre negra
Roberto dice:
es flashero
Juan Carlos dice:
si, pero mientras todos los boludos flasheamos con eso, el tipo te la manda a guardar
Roberto dice:
y bue
Roberto dice:
es negro pero presidente de eeuu
Juan Carlos dice:
además, estoy muy coonvencido que el hecho que sea negro lo hace más garca
Juan Carlos dice:
mucho mas garca
no por negro
Juan Carlos dice:
sino porque es un garca que se aprovecha de su negritud, como un lobo se pondría piel de cordero
Roberto dice:
mandá esta teoría al new yorker
Roberto dice:
why hippies are worst than nazis and democrats worst than republicans
Juan Carlos dice:
no, el titulo es "Why hippies are worst than nazis and democrats more dangerous than republicans"
Juan Carlos dice:
los tipos están demasiado en otra, realmente morfaron el anzuelo mesiánico
Juan Carlos dice:
eso es lo más increíble, son tan maleables
Roberto dice:
frase frase para el artículo
Juan Carlos dice:
hasta los supuestamente críticos
Roberto dice:
they are in other, they bite the tramp
Juan Carlos dice:
jajajajajajajajajajjajaja
Juan Carlos dice:
they are in other
Juan Carlos dice:
!!!!
Juan Carlos dice:
jajajajaajja
Roberto dice:
that's the incredible, like muppets
Roberto dice:
even the critics ones
Juan Carlos dice:
they eat the nigger shit
Juan Carlos dice:
I say
Juan Carlos dice:
don´t eat the yellow snow
Juan Carlos dice:
don´t be paranoid
Juan Carlos dice:
don´t kick ass
Juan Carlos dice:
go out of irak
Juan Carlos dice:
screw your mothers
Juan Carlos dice:
kill your fathers
Roberto dice:
nono, el lema tiene que ser
Juan Carlos dice:
ye
Juan Carlos dice:
ye
Roberto dice:
no nos vayamos de irak
Roberto dice:
traigamos al puto irak
Juan Carlos dice:
ye
Juan Carlos dice:
ye
Juan Carlos dice:
let´s bring fucking irak
Juan Carlos dice:
let's make it a home for our children
Roberto dice:
even husseim body
Juan Carlos dice:
ye
Roberto dice:
which body?
Juan Carlos dice:
ye
Juan Carlos dice:
hussein body, ye
Roberto dice:
which husseim?
Juan Carlos dice:
barack hussein, ye
Juan Carlos dice:
ye
Roberto dice:
sadam husseim, ye
Roberto dice:
ye
Juan Carlos dice:
jajajjajaajaj
Roberto dice:
ajajajajaja
Juan Carlos dice:
rap de la intolerancia
Roberto dice:
muy bueno mal
Juan Carlos dice:
jajajaja
Juan Carlos dice:
re sacado
Juan Carlos dice:
obama cantando
Juan Carlos dice:
discurso de asuncion
Juan Carlos dice:
ye
Juan Carlos dice:
ue
Juan Carlos dice:
ye
Juan Carlos dice:
hussein, ye, bring the body, ye
Juan Carlos dice:
home for children, ye
Juan Carlos dice:
com on
Juan Carlos dice:
com com on
Juan Carlos dice:
bomb palestina broders, ye
Juan Carlos dice:
they are MY brothers, barack hussein, ye
Roberto dice:
home for cripple pakis
Juan Carlos dice:
jajajjajajajja
Juan Carlos dice:
cripple pakis!!!!
Juan Carlos dice:
don´t drive no more taxis in NY, no
Juan Carlos dice:
no
Juan Carlos dice:
no
Juan Carlos dice:
home in irak, ye
Roberto dice:
i want drivers with two arms
Juan Carlos dice:
go home!!!
Juan Carlos dice:
jajajajajajajajajja
Juan Carlos dice:
and two legs, ye
Juan Carlos dice:
press the button, ye
Roberto dice:
but, ye, ye, don't kill my fuccking driver!!!
Juan Carlos dice:
don't kill our drivers, no, don't kill our cleaners, our trash guys, our cooks, our home maids, no, no
Juan Carlos dice:
unemployment in USA, crisis, finance, no
Juan Carlos dice:
invasion of a country, no
Juan Carlos dice:
obama, don´t bomb no african country, no
Juan Carlos dice:
contradiction, strong, ye
Roberto dice:
OH YEAH FUCKING ALTHUSSERRRRRRRRRRRR
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Proyecto original
La pistola con pólvora:
el mutismo es la respuesta
La pistola con pólvora:
la palabra es una bala
La pistola con pólvora:
yo amo la música por eso
La pistola con pólvora:
forma pura
La pistola con pólvora:
me queda reirme de mí mismo, es un buen exorcismo
La espada desafilada:
hablás en pasado, si no te conociera diría que pasaste los 80
La pistola con pólvora:
por ahí los pasé brother
La pistola con pólvora:
quien sabe la edad de cada uno...
La espada desafilada:
por eso no entiendo lo del fracaso, parece expresado como una cuestión estática
La espada desafilada:
un límite
La pistola con pólvora:
es personal, límite es mucho mejor palabra que "fracaso", que es horrible y falla en lo que designa: límite es buena, fracaso es empresa fallida, y límite es llegar a lo máximo y roll back
La espada desafilada:
yo en realidad pensaba en límite como imposibilidad, por eso lo ponía al lado de fracaso
La espada desafilada:
si es así, entonces releo con más ánimo
La pistola con pólvora:
no hay ánimo igual: hay empresa fallida, todo el tiempo. Creo que la joda es encontrar la manera de llevar acabo una empresa sin expectativas, yo me convenzo para no dejar de intentar, y a veces ni eso, me sale sin que me convenza
La espada desafilada:
pero hacer sin expectativas se parece a morir
La pistola con pólvora:
y a vos que te parece que te pasa cada segundo que pasa? vivís, optimista?
La espada desafilada:
no soy optimista, pero no puedo evitar sentir que cada cosa que hago es para estar en otro lugar (lo que tal vez quiera decir 'mejor')
La pistola con pólvora:
supongo que tengo que decirte "bien por vos", pero no veo la ventaja sobre cualquier otra postura
La espada desafilada:
no, yo tampoco, no creo poder hablar en términos de ventajas
La pistola con pólvora:
en definitiva, quería expresar no que estoy a favor de la muerte, sino que no la ignoro, sin que me vuelva loco. No le tengo miedo ni la busco. Creo que cuando muera no voy a estar triste por ello, tampoco debería estarlo ahora. Y mucho mas importante respecto de nuestro tema, no creo que la falta de expectativas anule la empresa, cualquier empresa, y tal vez la facilite
La espada desafilada:
es que yo no pienso en expectativas fijadas, en un rumbo o meta, sino en hacer pensando que cualquier cosa que suceda (en mí, en otros) resulte revelador... o igual; pero en todo caso que me sorprenda o me estimule o me motive o como sea
La espada desafilada:
que no me deje estar quieto
La pistola con pólvora:
coincido con lo último, con la revelación, con la estimulación, y con que expectativa no debe ser rumbo o meta prefijado
La espada desafilada:
bueno
La pistola con pólvora:
me interesa remarcar el absurdo de esa búsqueda, la inocencia de la misma que me niego a asociar con la "muerte"
La espada desafilada:
yo decía, si eso no está, aunque no sea un 'plan' (y sobre todo si llego a creer que hay un plan) ahí sí no puedo dejar de juntarlo con la muerte (o mi idea sobre ella)
La pistola con pólvora:
que la búsqueda (que suena mejor que expectativa, quizás) "esté" es el absurdo, es EL absurdo
La pistola con pólvora:
mejor aún, y a esto me refiero con que de todas maneras no puedo pararlo (¿la "vida"?), no podemos dejarla de lado, sino estaríamos quietos en una cama de por vida (lo cual sí se parece a la muerte)
La espada desafilada:
es que la búsqueda, en su significado más llano, supone una expectativa de encuentro, aunque no se sepa QUÉ: eso sería la vida y su reverso sería la muerte, no una expectativa en términos de resultado, claramente, sino de movimiento La pistola con pólvora
sí
La pistola con pólvora:
Movimiento. En realidad no creo haber hecho mi punto válido, ya que en lo último tratás de asociar expectativa y movimiento, y me eludís la cuestión del absurdo (con la que tranquilísimamente podés estar en desacuerdo), pero la aparición de la palabra movimiento me sienta bien...digamos, por ejemplo, que para morirse y aún para matarse, hay que estar vivo: moverse, moverse hacia la quietud, la cual, junto con los cuernos (y los impuestos, dicen los yankis) nos espera a todos
La espada desafilada:
es que no sé si el absurdo y el movimiento pueden existir lo uno sin lo otro
La espada desafilada:
no sé
La pistola con pólvora:
maté una vaca sagrada estacionando el auto?
La pistola con pólvora:
o son las alucinaciones que provocan mis demonios internos?
La pistola con pólvora:
oh, el humor
La pistola con pólvora:
esa SI que es mi vaca sagrada
La pistola con pólvora:
Si pudiera provocar humor, todo exorcismo sería superfluo
May St. Lenny Bruce bless our souls
¿EN DEFENSA DEL RICO, GARCA Y CHETO DE MACRI?
| Diálogo. – Hijo de ricos, garcas y chetos; rico, garca y cheto entonces. – El origen no determina. – Eso es un argumento de votante de Macri, el cual, ante las acusaciones de que Macri es un garca cheto en tanto hijo de un famoso garca cheto, dice que el origen no determina. ¿Acaso Macri no es un garca cheto? – Sí, pero.... Aburridos argumentos lógico, físicos y filosóficos. Si el objeto A tiene una propiedad X y luego produce un objeto B, el objeto B también tendrá tal propiedad X. En los reducidos espacios donde caben este tipo de argumentaciones, eso se llama causalidad transitiva. Para su realización, la causalidad transitiva presupone una serie de condiciones: A sólo puede producir objetos iguales a sí mismos A produce objetos iguales a sí mismos en tanto la única relación de producción posible sea consigo mismo A se encuentra en el vacío, no se toca con nada que pueda alterarlo o se puede decir que A produce con objetos a los que hay alrededor, pero si aún así se considera que B es igual a A, es porque A tiene la fuerza descomunal de poder vaciar de sus características a todo lo que toca, reduciéndolo a forma vacía moldeable a su imagen y semejanza en definitiva, entre A y B no hay mediación alguna, entre ellos no pasa nada la diferencia entre A y B no es por lo tanto real sino abstracta: B es A extendido sin estrías ni arrugas a través del tiempo y el espacio Si un objeto A siguiendo una dirección X empuja a un objeto B, el objeto B seguirá también tal dirección. En física eso se llama causalidad mecánica. La causalidad mecánica, para su realización, presupone una serie de condiciones: la inercia como ley general de todos los movimientos es decir, sólo se mueve aquello sobre lo que se aplica una fuerza externa de movimiento una vez detenida esa fuerza que llega de afuera, el objeto movido quedará quieto los objetos considerados en sí mismo son pasivos el objeto B nunca abandonará su trayecto X en tanto no choque con otra fuerza (Y, W, Z), instancia en la que tomará otro rumbo o se detendrá la causalidad mecánica como conocimiento certero de lo implacable de la causa supone que los movimientos tienen lugar en el vacío, donde no hay ninguna resistencia a lo primero Estas dos formas de causalidad tienen un problema en común, si bien no niegan el movimiento (la causalidad transitiva es un movimiento reproductivo y la causalidad mecánica es un movimiento físico), sí niegan el cambio, en tanto posibilidad de que las leyes del movimiento sean otras distintas a las que dan lugar a los movimientos actuales. O sea, niegan que un movimiento pueda tener cualquier efectividad sobre su fuente u origen. El origen es así determinación absoluta y destino. Lo que es será por siempre y un B producido por A que escape a la determinación sólo cabe para imaginaciones engañadas. El origen como determinación niega por lo tanto toda posibilidad de hacer politica. No a la abstracción pelotuda. Ahora bien, suponer la existencia de un solo origen es una hipótesis totalmente fantástica si se la intenta aplicar al mundo de la política. ¿Qué pasa en la situación de que la serie transitiva o mecánica causa A efecto B se cruce con otra serie transitiva o mecánica causa M efecto L? Si la respuesta es que los efectos B y L se mantienen iguales a sus causas, habrá que decir toda interacción entre series causales distintas es imposible y que orígenes distintos son como universos absolutamente distintos que de ningún modo pueden influir el uno sobre el otro. Que es lo mismo que decir que el origen siempre permanece sólo en el vacío y que M y L es lo mismo que A y B. Pensar esto exige ciertamente cierto esfuerzo imaginativo bastante arduo. En otro caso, menos fantástico y fácilmente comprobable para cualquiera que haya jugado al fútbol (incluso al tenis), se podrá decir que el cruce de esas series causales o mecánicas, si es que se insiste en la exigencia del origen como determinación y de todo efecto como igual a su causa, producirá una de tres opciones: en el choque A será interrumpido y B nunca tendrá lugar y el mismo fin tendrá M y L igualmente interrumpido la fuerza de A y B será absolutamente mayor y logrará imponerse sobreviviendo absolutamente al choque, quedando M y L pulverizado o M y L vencerán sobre A y B En ese esquema, lo que no ocurrirá nunca, es que A y B y M y L permanecerán como si nada. Si el origen es destino y dos orígenes distintos se cruzan, habrá batalla hasta que uno muera, o hasta que los dos. En ese esquema, todos los efectos que no sean el logro del destino original, son obstáculos a superar y borrar. El origen como destino entendido en una situación en donde a su vez se concibe la existencia de otros orígenes como otros destinos, permite entender la política como guerra. Estado de Guerra para la Paz. Hubo una vez un señor en Inglaterra que era bastante aficionado a la física y se le ocurrió que no era mala idea para pensar la política. Este señor pensó que para que los ingleses se dejasen de pelear entre ellos debían dejar de cruzar sus fuerzas anárquicamente y dirigirlas todas hacia un mismo punto, de modo tal que múltiples causas (A, B, C...) tuviesen un mismo efecto, el Leviatán o Estado Absoluto, el cual con fuerza suprema se encargaría de pulverizar cualquier atrevimiento de cruzar y neutralizar ese encadenamiento causal. Por lo tanto, su idea era: si todos queremos lo mismo, vamos a pasarla muy bien, porque nadie se nos va a oponer, y si alguien se opone lo haremos mierda fácilmente con el poder de todos juntos. ¿Si todos fuésemos policías no habría ladrones? La política como guerra es la defensa del origen. Si uno es alguien asustado y tranquilo, el Leviatán viene bárbaro. Pero un sistema semejante sólo funciona bajo el establecimiento muy certero de unas propiedades y derechos que serían originales a cada cual. Yo nací en esta tierra y esta tierra es mía. Yo tuve un hijo con esta mujer antes que nadie así que es mía. Esta vaca y este perro nacieron en la misma tierra que yo y son hijos de las vacas y perros que estaban cuando yo nací, así que son míos. Con este cuerpo vine al mundo, así que es mío. El Leviatán asegura que nadie le venga a tocar a uno lo que le es propio de su origen. Y si alguien todavía se anima, el Leviatán castigará. Pero hay gente de origen dudoso. Sin desmerecer al autor de las ideas recién contadas, que por algo es un clásico de la filosofía, el asunto de ser todos policías para evitar a los ladrones se pone un poco problemático cuando uno se pone a pensar que los propietarios no viven en sus solas propiedades. ¡Las intercambian! Sí, claro. Robertito hace macetas y se las da a Juan que cultiva flores, a cambio de un jamón que Juan había conseguido de Orlando, que tiene chanchos y necesitaba también flores para cambiarlas por un beso de Martita. Pero aún así seguimos en el mismo orden: propiedades originales que a lo sumo se cambian, pero no se discuten. La situación cambia en el caso de que alguien le diga a otro: podés tener hijos con mi mujer, pero ella será aún mía y como es mía sus hijos que serán tus hijos, no serán tuyos, sino míos. Igual ese es un ejemplo bizarro. Pero sí puede decir, todo lo que cultives y coseches en mi tierra es mío, todo lo que construyas con la madera de mis árboles es mío, etc. ¿Por qué alguien habría de tomarse la molestia de hacer esos trabajos? Seguramente porque no es autosuficiente y no tiene propiedades suficientes como para intercambiar en un flujo continuo que permita satisfacer todas sus necesidades. El trabajador será tal por la aceptación de cierto ofrecimiento por parte del propietario. Sale a escena una figura curiosa a la que la policía lo tiene sin cuidado porque no tiene propiedades que defender. Es el que en el origen no tiene nada, carece de propiedades. Esta persona es mundialmente conocida como POBRE. Mientras que el que tiene lo bastante como para poder contratar a muchos trabajadores y evitarles la pobreza, es mundialmente conocido como RICO. Si el lector se aguantó toda esta pedagogía insoportable, se estará preguntando qué pasó con Macri. Paciencia, es mucho pedir, pero paciencia. Por no tener propiedades, el pobre es de origen dudoso, su origen no puede ser reconocido. ¿Qué puede hacer el pobre para tener algo? Con voz paternal el rico podrá decir que deberá administrar bien sus propiedades. Pero mis propiedades apenas me alcanzan para nada, podrá decir el pobre. Ah, explica el rico, hay que trabajar más. El pobre puede entonces romperse el lomo trabajando como un condenado. Y puede también preguntarse si el estado de derecho como aseguración del origen no es una reverenda cagada. Ricos y pobres no es un partido de fútbol. El origen como destino se produce a sí mismo. ¿Y el que carece de origen? Sólo un cinismo extremo habilitaría a decir que el pobre quiere producir pobreza. Por aplicación del origen como ley y destino, se habilitan ecuaciones como que el que nace sin educación no la quiere, que el que nace en la mugre no quiere limpieza, que el que la pasa mal la quiere pasar mal y que el que no tiene trabajo no lo tiene porque quiere. Semejantes cosas, aunque se escuchen día a día, son estupideces lisas y llanas. Acá no tenemos más un montón de fuerzas (A, B, C...) dirigidas a una misma causa, el Leviatán o conservación de las propiedades, sino a una serie A hacia un efecto B y una serie M hacia ese mismo efecto B. B es A produciéndose a sí mismo con plusvalor, es decir como A aumentado o A’. El movimiento y las propiedades se conservan, pero incrementadas. Misma cualidad con proyección cuantitativa. A utiliza a M y su voluntad de B, pero para que B se incremente algo le debe ser sustraído a M, es decir el intercambio no puede ser equitativo, y M deberá seguir produciendo a L, es decir a M con mayor necesidad que antes, para que trabaje más. A + B y M – L. Si esto es una relación política, un enfrentamiento entre ricos y pobres, sin duda se podrá decir que los pobres quieren destruir la serie causal original de A y B, sin embargo los ricos en absoluto precisan negar la serie transitiva M y L. Por el contrario, la fomentan. Ahora sí, Macri. El votante de Macri, puede decirse sin ofenderlo, está básicamente preocupado por la seguridad. Que nadie toque lo que no es suyo, desespera. Por ese motivo, cuando el votante de Macri dice que el origen no lo determina, la verdad que no puede dejar de sonar raro. Si esos votantes en efecto creyesen que el origen no determina, no votarían a Macri, es decir no votarían, en un país lleno de pobreza, a alguien cuyo principal planteo es la seguridad. ¿Quién puede creer que ese es hoy un eje crucial de la política sino aquel que sólo quiere la conservación de lo dado, la garantía policial de que nadie le toque nada? ¿Quién podría querer algo semejante cuando todo indica que en efecto es preciso acabar con este modelo que los conserva gordos y asustados para plantear en serio la posibilidad de hacer de la pobreza una preocupación central? Y en este juego extraño, el votante de Macri que quiere defender a este hombre de su filiación con el empresariado más nefasto del que tiene memoria este país, dice que el origen no determina, y muestra así no sólo su inconsecuencia, sino también su hipocresía, su capacidad de mentir, de traicionar, su fibra de cagador en definitiva, de corrupto, de rosquero, de cheto. ¿Entonces? La frase el origen no determina, dicha por el votante de Macri, es la negación de la historia. Los que dicen eso son los mismos que se sienten ofendidos cuando se pone en juicio la Dictadura, los que dicen que mirar a las masacres del pasado no aporta nada sobre el hoy. Como si el hoy no tuviese nada que ver con esas masacres. Lo que de algún modo sentimos los que acá escribimos, los del diálogo inicial, es que el origen no marca el absoluto devenir de lo originado, pero condiciona. Los hombres de buena fortuna suelen querer que se mueran sus padres, mientras que los de orígenes pobres sólo pueden emborracharse y llorar. Creer que el pobre puede lo mismo que el rico es una estupidez insostenible. Pero, por el contrario, creer que los pobres están condenados y que los ricos tienen la clave absoluta de su perpetuación, es desconfiar absolutamente de un mundo distinto, aunque sea un poco distinto a este. Lo que sin duda sí determina es la relación que uno tiene con su origen. De aquel que niega su origen, de aquel que no se reconoce en sus padres, en su ayer, en su casa, en su barrio, en su ciudad ni nada; de aquel que pretende mostrarse cada día como nuevo, como puro, como no viciado por ninguna de las corrupciones que inevitablemente trae el tiempo, no se puede esperar cambio alguno, porque su premisa es suponer que entre el ayer y el hoy no hay vínculo, que las cosas se dan naturalmente, sin historia, sin procedencia, sin rastro. Si alguien habla así, tan despojado de ayer, hay razones para temer que está escondiendo algo, está haciéndose el boludo respecto a su igualdad exacta con ese ayer respecto al que se dice nuevo. Ya lo sabemos, ya conocemos muchos y demasiados que dicen no arrepentirse de nada y que no saben ser responsables de nada de lo que dejaron a su paso. Manos limpias tienen los que no existen o los que se las han lavado demasiado. A los que quieran eso, pueden seguir votando a garcas disimulados como Macri. El origen no determina como una causa mecánica o transitiva, pero no por eso no existe. Quien junto con la determinación quiera negar la existencia, es seguramente alguien de temer. O quizás se pueda pensar, no siendo un votante de Macri, que el origen es algo a tratar, no para ahogarse en él, sino precisamente para escapar a su determinación ciega, mecánica y transitiva, a la soberbia de no querer verlo para terminar siendo guiados por él. Diálogo. – Hijo de ricos, garcas y chetos que pretende no tener nada que ver con ellos, garca rico y cheto entonces. ¿Así te suena mejor? – Sí sí. – Que se hagan cargo, que no pretendan conservar el origen sin tener sus características. No que digan yo no tengo nada que ver, porque así se reafirman como iguales a lo que ocultan. Que pongan en escena el origen y que lo intervengan, que dejen de cuidarse el culo y pongan en peligro justamente aquello que los produjo a ellos tal cual son. Eso sería hacer política. – ¿Te parece que ellos harán algo así? – Que me soben la pija. |
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